Sobornos

 Nota publicada originalmente en Fulanovida el 20-Sep-2009
 
Los sobornos en México existen desde siempre. Hay varias estrategias para sobornar autoridades en este país (policías, tránsitos, guardianes del orden, etc.). Lamentablemente, la sociedad lo define como "un mal necesario" en este país, porque a veces puede ser la única manera de librarse del largo brazo de la ley; es decir, a veces evitas la aplicación de la ley, pero otras veces tienes que sobornar para evitar sobornar más adelante. Una cosa extraña pero que pasa.

También depende del delito. Caer en la delegación/comisaría/dirección de tránsito equivale a negociaciones interminables, donde la manera de interpretar la ley varía en cada caso. Además, puede haber multas gigantescas y tendrás que hacer uso de alguno de los licenciaditos que conoces (y que no te sacarán gratis del problema) para que te "abrochen" lo menos posible. Entonces, cuando la ley ya no te ampara, podría ser que no que te quede otra alternativa que faltarle al respeto a todos tus valores morales, aplicando la vieja técnica del soborno. No sé si sea más vieja esta labor que la prostitución, pero aún rigiendo la ley de que "con la plata, baila el mono".


Ese de la izquierda en la foto no leyó este texto.


En este texto platicaremos de los "sobornables" más típicos: los honorables señores agentes de tránsito o vialidad. Primero, necesitas ubicar tu contexto y determinar tu situación actual (es decir, el delito), y enseguida planear y ejecutar un plan de soborno que sea acorde.

Vamos con el ejemplo más sencillo: ibas manejando y cometiste una infracción leve de tránsito o traes el carro irregular y la autoridad te vio. En consecuencia, te persiguió algunas calless, te prendió las torretas y te hizo el ruido desagradable que indica que te detengas. Tú tienes qué detenerte para evitar otra multa y/o soborno adicional. Para cuando la autoridad llegue y te salude, tienes que tener ya el plan de acción listo. Esto es, debes saber por qué te paró ("sss, me pasé el alto" o "no traigo las placas nuevas" o "me agarró ahogado"), planear la coartada y ejecutar el plan.

Aquí en tu blog de confianza, te indicamos qué debes hacer para realizar con éxito una operación adecuada en esta situación:

1. Primero que nada, tienes que preparate para negociar. Busca en tu cartera, en lugar de tu licencia y/o la tarjeta de circulación (que podrían estar vencidas, no te hagas), un billete de mediana denominación (dependerá de la "cuota de soborno" de tu área, este dato lo debes preguntar a conocidos de tu confianza antes de comenzar a conducir). Si deseas librarte rápido del problema, debes usar la denominación más alta, pero si no quieres pagar más allá de la "cuota regular", tendrás que ponerle drama, pues la autoridad, dependiendo del delito, se pondrá a negociar contigo. Si eres un conductor constante, siempre deberías traer un billete de mediana denominación disponible, porque si no traes ninguno o traes uno de alta denominación, tu negociación podría llevarte hasta un cajero automático para pagar la cuota (y, créeme, de ser necesario, te seguirán hasta que les des el dinero, te lo aseguro).

2. Cuando llegue el "Señor Justicia" a tu ventana, salúdalo y si se presta, en la primera oportunidad le haces llegar el billete hasta la mano discretamente; es decir, al momento de estrechar la mano, puedes lanzar el billete con el que empezarás a negociar. Si acepta el soborno, te dirá por qué te paró (recuerda que siempre tienen la razón), tú debes decir que sí e inventar un pretexto o darle la razón real (típicamente "vas de apuro" o "te vas haciendo popó" o "disculpe, patrón, es que no vi"). Si no acepta el soborno, ya sea que anda muy digno o el billete que le estás dando no es suficiente o tiene una cuota de multas por cumplir, te hablará de las leyes, de lo importante que es la Constitución y que por ciudadanos como tú el país no progresa. En realidad lo que quiere es un billete más grande. Lo que debes hacer es preguntar con descaro con cuánto podrías arreglar el problemita, porque vas a llegar tarde (o te andas reventando del estómago). Si él sigue con la dignidad, te seguirá sermoneando; si no, te dirá el monto. Dependerá de ti y tus finanzas si quieres la multa convencional o el soborno en este punto.

3. Si el soborno fue aceptado, ¡Listo!. Puedes seguir adelante y serás un nuevo amigo de la autoridad. Si es un delito por el que te podrían seguir parando en tu trayecto de ese día, puedes aprovechar para pedirle "la clave", que es el código súper secreto que se comparten entre ellos durante el día y es como un "pase" con el que le indicas al siguiente que ya le diste un soborno a alguien antes durante esa jornada laboral. También puedes preguntarle sobre dónde están los retenes o las revisiones con radar durante el día y, como ya son amigos y cómplices, debería ayudarte. Cerrado el trato, los dos están incurriendo en un delito, así que trátalo como si fuera tu "amigo casi hermano" y debería responderte bien. Él es cómplice y es tan culpable como tú del acto de corrupción que se acaba de cometer. Y por eso, en este momento son amigos.

4. Despídete casi de beso del chota.

5. Misión cumplida. Sigue el camino que llevabas y trata de no volver a caer.

Entre más grave sea el delito, obviamente, la posibilidad de soborno será más remota. Puedes minimizar el problema si tienes suerte de conocer a alguien dentro de la estructura de la autoridad de donde te encuentres, para hacer uso de tus "relaciones" y zafar o disminuir el problema. Cada caso es diferente.

Espero que jamás tengas que utilizar estas técnicas mugrosas y viles. Hasta la próxima.

Comentarios

Venus ha dicho que…
Ahhh cabrón...

chingado... yo no sé sobornar... y no creo estar capacitada para hacerlo... queee miedooo!!!!

uchala... se supone que los señores justicia no deben ser sobornables, este tutorial lo hace ver muy sencillo... aunque sinceramente, no sé si me atrevería a ejecutar el tutorial...

Que babas, lo sé, pero ni pex, prefieron pagar la multa, pero cumplir con mi "castigo" por haber infringido la ley a tener mi conciencia intranquila, por haber sobornado a un chota...
Fade2Black ha dicho que…
Caramba...por lo que veo el soborno al lustroso e inmaculado cuerpo policiaco es igual en toda la Republica...es un tutorial que aplica a cualquier zona donde se este viviendo.

Por lo menos aqui en la capirucha, uno se va cuidando de las zonas de retenes y de las zonas de rateros, ya que ambos dos, iran tras tu dinero. Lo malo es que no se sabe quien saldra mas caro...si la chota o el rata.

La ley mal aplicada, apesta, asi como tambien apesta el tener que sobornar a un "polecia" para que no te haga la vida de cuadritos...pero al existir una "justicia" tan ciega, torpe, corrupta y quintomundista como la nuestra, el soborno es la opcion para no caer en las garras del largo y gangrenado brazo de la ley.
ღ ∂αуαиαяα ღ ha dicho que…
Mmm cuando eres mujer eso es mas sencillo, te haces mensa y pones cara de niña regañada.

Si eso no funciona es útil siempre traer crédito en el cel. y tener un conocido que te pueda sacar del apuro.

Y sí los policías son peor que los rateros porque ellos gozan de inmunidad, además tienen "permiso" para portar armas y acceso a información.
Sr Autor ha dicho que…
Sabiduría pura en estos comentarios.

Definitivamente el soborno es lo más bajo. Es preferible cumplir con la ley. Pero cuando la misma ley es corrupta, a veces no queda de otra.

Puse el ejemplo más conocido, pero hay tanta merde...
Fade2Black ha dicho que…
"Sicierto"...












...siento que me ahogo. X_x