Nota publicada originalmente en Fulanovida el 13-Ago-2009
Seguro conoces un wey así: el burlón, engreído, machista idiota que trata a las mujeres como si fueran reemplazables, mientras ellas están esperando en fila para subirse a su cama. Los hombres odian estos tipos, pero las mujeres los aman.
Pregúntale a cualquier mujer soltera en la calle qué es lo que está buscando en un hombre. Casi siempre, ella te dirá que quiere un buen tipo, con mucho sentido del humor y que la trate bien. Pero al darse la vuelta, va a taparse la boca sola, porque tratará de conseguirse un cabrón, para que use y abuse de ella.
¿Qué diablos está pasando aquí?
Como podrás notar, lo que las mujeres dicen y lo que realmente hacen generalmente está a kilómetros de distancia; incluso, la costumbre de las mujeres de auto-engañarse no puede cubrir esta distancia ("Es que yo lo puedo cambiar, y lucharé por eso"... por Dios...). Así que veamos, en primer lugar, algunos de los rasgos típicos de un cabrón y ver qué se puede aprender de él.
Un cabrón típico:
* Es engreído, arrogante.
* Siempre busca primero su beneficio.
* No le importan las necesidades de las mujeres.
* Hace lo que quiere, cuando quiere hacerlo, independientemente de lo que cualquiera piense.
* Actúa siempre irresponsablemente.
* Siempre es el más rudo.
* Siempre intenta explorar su sexualidad masculina.
* No es ni remotamente un "buen muchacho".
* Trata a las mujeres mal.
* Intenta siempre usar a las mujeres sólo para sexo.

Hola
Sí, todos son rasgos de carácter negativo. Y sin embargo, las mujeres se le acercan en cantidades industriales a estos cabrones. ¿Por qué pasa esto? Seamos honestos, ninguna mujer cuerda elegiría abiertamente que se abuse de ella, por lo que debe haber otros factores que operan aquí. Para encontrar la respuesta, examinemos el lado positivo de los rasgos de estos cabrones para ver realmente por qué las mujeres sienten atracción ahí.
Para empezar, un cabrón "suda masculinidad salvaje", muestra independencia y mucha confianza. Para las mujeres, estos rasgos (sobre todo la confianza) es un afrodisíaco. El problema es que, en manos de un cabrón, esa confianza se convierte en una arrogancia egoísta. Pero las mujeres están respondiendo a hombres cabrones como este desde un punto de vista puramente elemental, a un nivel emocional.
Al igual que los hombres se "calientan" con la feminidad de una mujer, también las mujeres se emocionan con hombres que muestran más masculinidad, y los cabrones, pues sí, la tienen por toneladas... Lo que está pasando aquí es que hay una reacción visceral hacia los hombres que demuestran confianza y fuerza, y quedan ciegas a cualquier otra cosa.
Por lo tanto, si quieres ser un cabrón pero a la vez no un hijueputa, el truco está en sí ser un cabrón, pero aprender a quitar los rasgos negativos y tomar las cosas positivas de los cabrones para que funcionen para ti (en otras palabras, para convertirse en un cabrón, sin serlo realmente). De esta manera, puedes mantener tu estado de caballero, sin convertirte en un pendejo abusivo.

Ha llegado el momento
Aquí algunas cosas que puedes hacer para mejorar el estatus no de cabrón, pero sí de "cabroncito":
1. Muestra tu independencia.
Actúa como si te importara poco tener una mujer. No cambies lo que eres por complacer a una mujer o con la esperanza de que la tendrás en tu cama. Disfruta tu propia vida y tus propios intereses. Invierte un montón de tiempo en cosas de hombres. Tu actitud debe ser: "Esto es lo que soy. Si te gusta, bien; si no, vete."
2. No muestres emociones.
Sé indiferente y no muestres que te preocupas. Debes tener una cara de autocontrol en todo momento. Mantente misterioso y no permitas que las mujeres sepan todo lo que estás pensando. Que adivinen, si les interesa.
3. Limita tus palabras.
Raciona tus palabras y asegúrate que todo lo que dices tiene un propósito. No des información voluntariamente. Simplemente responde a las preguntas si se te pide, con la mínima información posible.
4. Pon la basura en su lugar.
Niégate a tolerar cualquier juego mental de las mujeres. Cuando ella trate de probarte, no entres en su juego: dile que madure. No tengas miedo de decir "no". Mantente en tu terreno, o simplemente aléjate de la situación.
5. Sácala de su pedestal.
Si estás en una relación, mantén tal relación con tus reglas, no las suyas. Si no estás de acuerdo con ella, dilo... no seas un lamebotas con la esperanza de ser recompensado. Y si a ella no le gusta, indícale dónde está la puerta.
6. Enciende tu fuego.
Se un cabrón es tener mucha confianza sexual, y las mujeres aprecian a los amantes confiados. Así que no tengas miedo de dejar que brille tu sexualidad natural de hombre. Esto no significa que debas andar sobre las tetas de las mujeres durante todo el día, pero debes estar confiado y seguro de hacerle saber a una mujer cuando te atrae sin convertirte en un imbécil. Y cuando des un paso hacia ella, asegúrate que sabes lo que estás haciendo en la cama.
6. Hazte escaso.
Para las mujeres, los chicos que están demasiado disponibles son demasiado aburridos. Los cabrones son egoistas independientes: no están babeando por las mujeres con desesperación, esperando migajas de atención. Las mujeres siempre quieren lo que no pueden tener, así que mantente ocupado y escaso. Sé todo misterio. Sé impredecible. Sé un desafío, y dale chance que trabaje para tenerte. Apreciarás el resultado.
7. Enciende tu confianza.
Los cabrones siempre dan por hecho que las mujeres los desean. La inseguridad no tiene cabida en sus vocabularios personales. Esto es exactamente lo contrario de la típica desesperación masculina. De modo que tu actitud debe ser que tú eres el pez a atrapar, y no que las mujeres te están haciendo un favor al hablar contigo.

Takatatá
No puedes darte el lujo de ser muy agradable, no des tanta atención a las mujeres, no estés de acuerdo con cada palabra que pronuncian, ni andes pagando (directa o indirectamente) por la atención de las mujeres; es decir, evita todas las cosas que un cabrón jamás haría. Las mujeres ven esto como de un "débil" y "pendejito", pero, eso sí, muy tierno...
Sé decisivo en tus comentarios y no dudes cuando hables. No cambies de opinión cuando ya tomaste un camino. Expresa tu opinión y que no te preocupe ofender a los demás.
Notas finales.
Los cabrones sí, puede ser idiotas, pero tienen mucho que enseñar al hombre promedio acerca de atraer mujeres. Observando algunos de esos rasgos típicos de cabrones en acción, se puede aprender a usarlos a tu favor, sin renunciar a tu personalidad actual.
Incluso si no pareces Brad Pitt, puedes atraer muchas mujeres simplemente explotando tu confianza masculina.
Este texto fue tropicalizado de un artículo publicado originalmente en Askmen.com
Comentarios
Como en las entradas anteriores, creo que no todo aplica a la realidad, aunque en realidad no sé sí realmente así piensen los cabrones de los cabrones.
Lo que sí es que de repente yo siento atracción por el tipo seguro de sí mismo, que no duda, que plantea situaciones de una forma tangible, sin rodeos, que comparte experiencias, que muestra el interés que tiene hacía ti y claro que haya compatibilidad, porque si no a la madre... de aquí no soy!
Tiene razón que cae de la patada el tipo burlón, engreído, idiota y machista, creo que todo exceso es fatal, tanto si eres un cabrón bueno para nada o un cabrón con poses de divo.
Tanto para los juegos mentales de las mujeres como para este tipo de tutoriales, uno no debe tomarse tan a pecho todo esto, porque no es un manual para la vida diaria, quizá si aplicasemos un que otro consejo útile y lo ponemos en práctica, nuestra vida sería un poco más ligera y no tendríamos tantas telarañas mentales en la tan mencionada "guerra de los sexos", que para mí no debe ser una guerra, mejor que sea una convivencia sana, en paz, tranquila, pero a la vez salvaje cuando los 2 cuerpos estén en su mero mole.
Sin duda lo que mas llama la atención de un cabrón es la "seguridad" que tiene en si mismo y el reto que representa captar pero no solo captar, sino mantener su atención y sobre todo lo divertido que puede resultar darle una que otra revolcada a su ego de vez en cuando, pero solo es momentaneo.
En lo personal prefiero alguien que me haga sentir bien, que me respete y me de mi lugar, sin ser un adulador o que haga absolutamente todo lo que yo quiera. Un hombre seguro de si mismo sabe lo que es y no necesita ir por la vida "demostrándoselo" a medio mundo.
Todos los excesos son malos, una habilidad o virtud de la cual se abusa se convierte en un defecto.
Siempre he pensado que cualquier exceso es malo.
Siempre he pesando que cualquier carencia es mala.
Siempre me ha gustado encontrarme con personas que tienen la inteligencia, tacto y caracter para poder equilibrar armoniosamente el ser un cabron o cabrona, y al mismo tiempo, saber ser amable, respetuoso y educado para su projimo: Lo cortes no quita lo valiente (o cabron, en este caso).
Que bonito poder ser atento y caballeroso con mi pareja abriendole la puerta de auto...acercandole la silla en el comedor, etc.
Que bonito poder ser un cabron con la pasion corriendo por las venas y demostrarle que me vuelve un animal cuando estoy haciendole el amor hasta ya no poder mas...y todavia ir mas alla.
Es muy cierto que la actitud correcta, te abrira muchas puertas...
...y tambien muchas piernas.
Ser seguro de si mismo no es vociferar estupideces en voz alta, no es llevar puestas unas gafas oscuras cuando no son requeridas, no es adoptar poses sobradas (y muchas veces infantiles y mayatonas), no es tratar a las mujeres (y hombres) con desprecio y malos modos. Ser seguro de si mismo es precisamente lo contrario:
respetar a quien tienes enfrente...Tu libertad y confianza en ti mismo, no es pretexto para ser un maldito engreido.
La confianza en si mismo, se gana, no se pretende ni se simula.
Low profile, es mi eleccion.
Ammm... ¿qué vamos a enterrar? o ¿a quién?
XD
El chiste es quererse tantito y saber retirarse a tiempo.
La química es la química... y los patanes, iuuh, no conozco a una sola chava que le guste que la traten mal.
Yo llegue al punto de que si me sueltan una cachetada se las devuelvo. No era patan ni machista, me hicieron así...
Creo que me convertí en un cabron...